Cinco formas de ahorrar definitivamente

Cinco formas de ahorrar

Si tienes la sensación de que gastas demasiado o sabes que no ahorras, sí deberías plantearte seriamente… Por lo general, más de la mitad de quienes dicen no poder ahorrar, en realidad, lo que les pasa es que no son conscientes de que pueden. Aquí cinco trucos para poder ahorrar definitivamente.

 

1. Tómate en serio el gasto energético y de calefacción
No hace falta estar muy informado para saber hoy en día que la factura de la luz es de las que más disgustos pueden dar. Así pues, tómate en serio las medidas de ahorro, como uso de electrodomésticos y bombillas de bajo consumo, y ajusta la potencia que tienes contratada, que es un coste fijo. En términos generales, ten presente que el coste de la energía no sólo es el consumo, si el pago fijo por la potencia contratada. Trata, por lo tanto, de adaptar dicha potencia al nivel del que necesitarán “tirar” los electrodomésticos de la casa cuando estén funcionando a la vez.

2. Bájate alguna aplicación de economía doméstica
Las tiendas de los smartphones tienen a tu disposición aplicaciones gratuitas que, conectadas con tu información bancaria, servirán para que dimensiones adecuadamente tu gasto. ¿Nunca has sumado todo lo que te gastas al mes en salir por ahí? Probablemente necesites una aplicación de control de gasto. Organiza tus finanzas e identifica dónde está el grueso de tu gasto y cuáles son las partidas en las que puedes ahorrar.

3. Fidelízate
Para ahorrar en la compra, hay dos estrategias posible: o patearte constantemente todos los comercios a la búsqueda de la ganga, que es algo que no todo el mundo tiene tiempo de hacer; o fidelizarte con uno, o varios, que respondan a tus necesidades. Las tarjetas de fidelización son gratuitas y te permitirán beneficiarte de descuentos y ofertas.

4. Planifica
Todos los estudios demuestran que un comprador no planificado acaba gastando más y, lo que es más importante, gastando peor que un comprador planificado que, cuando consume, lo hace sabiendo de a por qué va y dónde pretende encontrarlo. Procura ponerte un límite mental o estricto de cosas que compras inesperadamente.

5. Asegúrate
Pues sí: ¡asegúrate! Asegurarse es ahorrar porque asegurarse es convertir un coste variable, lo que tendrás que pagar si tienes un percance, por un coste fijo, que es el precio del seguro. Si un año lo has pagado y no te ha ocurrido nada, no te dejes engañar: esa seguridad no te protege frente al futuro. El seguro es una herramienta de primer nivel a la hora de estabilizar su presupuesto, de protegerlo frente a arreones que lo pueden dejar temblando.

Y si piensas en un ahorro a largo plazo para disfrutar de una jubilación más tranquila, también puedes apostar por un seguro de ahorro que te ayude a guardar para mañana y, además, dar rentabilidad a ese ahorro. En nuestra sección Ahorrar da Mucha Vida, puedes conocer mediante un sencillo test, cuáles son los seguros de ahorro que mejor se adaptan a ti.

 

 

 

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