Escapes de agua en el hogar

Es importante conocer el funcionamiento de los diferentes elementos el hogar, para en caso de aparecer algún problema, éste sea mínimo.

 

Estamos tranquilamente sentados en el sofá, mostrando un libro interesante a nuestros hijos, después de una jornada más o menos ajetreada, y nos levantamos ya para hacer la última tarea domestica del día: apagar la lavadora y tender la ropa.

Familia tranquila en casa

Al entrar en la cocina, vemos que no andamos, sino chapoteamos. ¡Horror!, la lavadora tira agua y no nos hemos dado cuenta, la cocina parece casi una piscina. Ahora vienen dos maneras de enfrentarse con el problema: la primera y más usual es entrar en pánico, una enorme cantidad de pensamientos te vienen a la cabeza para ver cómo solucionar el problema, pero no piensas en nada práctico. Sí, en que hay que evitar que la lavadora siga echando agua, ¿pero como hacerlo?.

Cada segundo que pasa es una nueva cantidad de agua vertida, pero seguimos casi casi paralizados. De repente, la gran idea: cortar la llave de paso. Es lo normal en estos casos ¿no?, pero… ¿dónde está?
Lo lógico es que esté por el fregadero, que es donde hay muchas tuberías de agua. Como no sabemos muy bien a qué aparato pertenece cada tubería, decidimos cerrarlos todos. Aquí se presenta otro problema: las llaves están muy duras de no haberlas accionado casi nunca. Nos fijamos en la llave de paso general, que normalmente está bastante a la vista, te lanzas a por ella y… también es imposible  moverla. Si ya estabas preso del pánico, ahora todavía más. Intentas hacer más fuerza pero no es fácil por la postura.

LLaves de paso del agua en la cocina

¡Ya está¡ con unos alicates o tenazas será mucho más sencillo. Nos levantamos y nos dirigimos a la caja de herramientas que, normalmente, no suele estar muy a la vista, sino escondida por algún hueco que a veces, ni nos acordamos, y mientras, la lavadora tirando agua y más agua. Cogemos unos alicates, unas tenazas y un destornillador –por si acaso- y vamos rápidos otra vez al fregadero, nos agachamos y con los alicates accionamos la llave y ¡por fin el agua deja de salir¡ La avería está más o menos controlada. Luego nos ponemos a mover las otras llaves para ver qué tubería es la de la lavadora y cortar solo el paso del agua a la lavadora. ¡Perfecto!.

Pero como dijimos antes, hay otra manera de enfrentarse con el problema. Si la primera opción es entrar en pánico por no saber lo que hacer, la segunda es ponerse a actuar porque sabes perfectamente lo que hay que hay que hacer.

¿Y cómo lo podemos saber? Todos hemos ido en avión y antes de despegar, te dan una serie de recomendaciones por si ocurre alguna incidencia, las más comunes, para que se sepa en todo momento lo que hacer. Pues en el hogar deberíamos hacer lo mismo, dedicarle un tiempo para ver dónde está la llave de paso general, y probar a ver si gira bien. Si hay algún problema de dureza es mucho más fácil solucionarlo cuando no pasa nada que cuando estamos en plena tormenta. O se echa un líquido que lo ablande o se pregunta a un fontanero porque tenemos tiempo. Después miramos las otras llaves para saber a qué aparato pertenecen cada una, por ejemplo si se estropea la lavadora, podamos seguir utilizando el lavavajillas. Después vamos a los baños para localizar las llaves de agua fría y caliente. Cada baño o aseo, por ley, necesitan tener llaves independientes. Así, si alguno se estropea, lo podemos inutilizar, pero dejamos el resto en perfecto uso.

¡MUCHO CUIDADO CON LA ELECTRICIDAD!
Al manipular los aparatos hay que tener mucho cuidado porque la electricidad y el agua no se llevan bien. Si podemos, debemos desconectar la electricidad para que no existan problemas.
Lo interesante para poder manejarnos bien en nuestro hogar es conocer perfectamente el funcionamiento de cada cosa, y el agua es una de las más importantes, para no ahogarnos en un vaso de agua.